Nos sentimos felices de recibir estas muestras de gratitud y cariño…

En primera instancia le agradezco a Dios, y también a mi familia por darme la oportunidad de cruzar mi camino en esta gran institución académica, que fue más que eso, allí no solo adquirí conocimientos base para mi formación, sino que también fortalecí los valores, principios y cualidades que ya traía desde mi hogar y mi anterior colegio, en el San Pacho recorrí 8 años de mi vida llenos de momentos maravillosos, conocí compañeros magníficos y amigos excepcionales, sentimientos encontrados durante las clases y fuera de ellas, descansos, días culturales y aquella gran preparación para el día de la fiesta de la familia, que en ese entonces se celebraba en el San Facón, largos ensayos de la formación que debíamos tener para el canto de los himnos, en fin.

Siempre llevaré en mi corazón los momentos mágicos que solo se viven una vez, recuerdo muy bien algunos de ellos, los largos fines de semana en los campamentos del MJS, las jornadas de escuela que para mi eran más que solo deporte, esas convivencias, salidas y caminatas; jajaja recordar la última en 11° que si que fue una total odisea junto a Rafa, el Gordis (Fabián Barrera) y nuestros docentes directores de curso, Claudia y José, y acompañados por los estudiantes de quinto…

Hoy comparto las palabras de muchos, quienes dicen que la etapa en el colegio es la mejor, es larga, allí la vida es lenta y los días se disfrutan al máximo, luego el mundo comienza a ser más acelerado y crecemos rápido, yo por ejemplo ya culmine mi carrera profesional y estoy a un paso de terminar mi posgrado, me siento orgullosa, pero cómo desearía en ocasiones repetir esos días inolvidables en el Sales, además debo ser honesta y confesar que allí conocí docentes, compañeros, amigos, padres de familia, entre otras personas que hicieron parte de mi día a día, algunos que marcaron mi niñez y juventud y que hoy quizá ya no están en este plano terrenal, así como la adorada amiga que conocí, justo ahí, en los  salones del sales en 7° grado, ella que me enseñó y me mostró el verdadero valor de la alegría y el servicio (valores propios del GCSFS).

Para cerrar, reitero mis agradecimientos a todo el cuerpo docente, y aquellos compañeros con los que compartí y a los cuales de una u otra manera llevaré en mis recuerdos, gracias y mil gracias.

Kaherine Dayan Villegas Quintero

Recuerdos de San Pacho, Promo 2012 - 15 Octubre, 2018

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